Aspali. Asperger Alicante.

Mostrando entradas con la etiqueta experiencias. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta experiencias. Mostrar todas las entradas

sábado, 15 de octubre de 2016

JORNADA "LA DIVERSIDAD EN PRIMERA PERSONA" DÍAS 20 Y 21 DE OCTUBRE


Los días 20 y 21 de octubre se va a realizar en la Sede Ciudad de Alicante situada en la C/ Ramón y Cajal, 4 y en la Universidad de Alicante (Campus de San Vicente del Raspeig) la Jornada "La diversidad en primera persona". Está organizada por el Observatorio para la Igualdad de Oportunidades de la Universidad de Alicante y tiene como principal objetivo dar visibilidad a las personas con discapacidad.


Esta actividad se podrá ver en directo a través del videostreaming en la Web de la Universidad de Alicante accediendo con el enlace anterior.

viernes, 15 de agosto de 2014

"Desmitificando el Síndrome de Asperger" por Paola Arqueros

“A casi un año ya de ser diagnosticada con el Síndrome de Asperger, he decidido elaborar un artículo que me gustaría que ustedes compartieran en sus muros. En este escrito quisiera plantear algunas conclusiones a las que he podido llegar en base al estudio y observación de experiencias personales relatadas por otros adultos Asperger, incluyéndome a mí. Me gustaría partir con la premisa de que todos los seres humanos somos únicos e irrepetibles, y nosotros no estamos exentos de eso. Independiente de nuestra condición y de compartir características en común que determinan que poseamos el Síndrome, no quiere decir que tengamos que ser y parecer todos iguales como si hubiésemos salido del mismo “molde”, sobre todo los adultos, quienes vamos adquiriendo conductas con el paso de los años que nos permiten desenvolvernos mejor y que van marcando nuestras diferencias como persona. Por otro lado me he dado cuenta que existe mucha confusión en cuanto a como los demás quieren “ver” a una persona Asperger; que existen “mitos” con respecto a nosotros que son importantes de derribar. Hay que dejar en claro, que si bien tenemos características que definen el Síndrome, también hay diferencias propias del ser humano, y que no nos hacen “menos” Asperger. A continuación les invito a leer dichos mitos que se han creado en torno a nosotros:

1) El Síndrome de Asperger es una enfermedad. Falso, el SA no se transmite y no tiene “cura”, tampoco es un “problema psicológico”, es una forma diferente dentro de la condición del espectro autista. Las personas con el Síndrome no estamos enfermas, tenemos una manera diferente de percibir nuestro entorno y de procesar la información que nos llega del exterior. 
2) Las personas con el Síndrome de Asperger deben “verse” como “Sheldon Cooper”(PERSONAJE de la serie “The big bang theory), como Khan (PERSONAJE de la película “Mi nombre es Khan) o como Temple Grandin ( Autista de alto funcionamiento). Esto no es así, pues dentro del Síndrome hay personas que en su “exterior” se ven como cualquier persona; puede que algunas tengan más marcadas sus estereotipias (movimientos repetitivos de algunas partes del cuerpo) y las manifiesten en su diario vivir, así como otras solo las manifiestan cuando atraviesan estados de angustia ( balanceo de cuerpo o movimiento acelerado de pierna o pie), o estados de excesiva alegría (aleteo de brazos o pequeños brincos), como es mi caso y el de otras personas. Algunos aspies en ningún momento pueden mirar el rostro de su interlocutor, otros dan miradas furtivas, y otros enfocamos la mirada a la nariz, boca y frente de quien nos está hablando. Si bien es sabido que las personas Asperger no podemos mantener contacto visual, se sorprenderían al saber que si hay adultos con este Síndrome que pueden mirar a los ojos. ¿Que he dicho?, ¿Qué un aspie puede mirar a los ojos?, pues sí, no leyeron mal, eso algunos lo pueden lograr con el paso de los años y con la práctica.
3) Las personas con el Síndrome de Asperger son “genios” con CI alto. Esto no es así, un aspie puede tener su CI de normal a alto. La razón por la cual nos destacamos en lo que hacemos, es porque somos muy obsesivos con el tema de interés al cual nos estamos enfocando, llegando a ser extremadamente “perfeccionistas”, dedicándonos a investigar o a aprender un tema específico, sin considerar el tiempo que dedicamos a ello, llegando incluso a olvidar comer, descansar o dormir, por estar ensimismado en lo que nos interesa. Quisiera agregar también que los aspies no somos “retardados” ni tontos. Si algunas veces no entendemos bromas e interpretamos todo de manera literal, se debe a que es parte de nuestra forma de procesar la información. Creo que si las demás personas se preocuparan de ser más claras y directas al querer comunicarse con nosotros, se evitarían malos entendidos.
4) Las personas con Síndrome de Asperger no tienen amigos y no “pueden” salir con ellos. Esto es relativo, si bien es cierto, la principal característica de este Síndrome es que tenemos dificultades para socializar, quiero detenerme en este punto para explicar que existimos aspies que hemos logrado forjar amistades y salir con ellos, dependiendo de como hayamos sorteado dicha dificultad. Conozco personas con este Síndrome, incluyéndome, que hasta hemos ido a bailar a una disco, claro que jamás con la frecuencia que lo haría otra persona no aspie (por lo de la Hipersensibilidad Sensorial). La diferencia con un neurotípico (persona que no tiene nuestro Síndrome) es que antes de estar en dichos lugares, preferimos estar en nuestra zona de confort, en mi caso, mi habitación. Quiero hacer énfasis en que algunos de los que hemos sido diagnosticados tardíamente, en el pasado participamos en actividades sociales para no ser catalogados de “raros” por no hacer lo que hace una persona “normal” de nuestra edad, llegando a adquirir conductas “neurotípicas” para “ocultar” que somos “diferentes” al resto de la gente (por desconocimiento del Síndrome), y que al final, han traído más confusión, que alivio; pues en el fondo sabíamos que algo no “andaba bien” y que no podíamos disfrutar de la misma manera que los demás dichas actividades sociales.
5) Las personas con Asperger no mienten. Falso. Si bien es cierto, preferimos hablar con la verdad y decir lo que pensamos y sentimos, que ser hipócritas, llegando muchas veces a herir (sin querer) por el exceso de verdad y poco “filtro” en nuestras palabras; la mentira es algo que se puede aprender, llegando a utilizarla en determinados momentos. La diferencia entre nosotros y una persona no Asperger, es que si llegamos a decir una mentira, sentimos un gran “peso de conciencia” que no nos deja tranquilos hasta que “confesamos” la verdad (es muy fácil “pillar” a un aspie en una mentira). Para nosotros es muy complejo mentir, pues tendríamos que elaborar más mentiras para sostener la mentira inicial; esto nos llevaría a un estado de angustia, por lo cual es más fácil decir la verdad que mentir. Hablar con la verdad es casi un acto reflejo, algo no pensado, solo fluye espontáneamente en nosotros.
6) Todos los Asperger tienen la misma expresión en el rostro y el mismo tono de voz. Falso. Vuelvo al punto en que ningún Asperger es igual a otro. Me he dado cuenta de que hay chicos muy inexpresivos con su rostro, así como hay chicas que son extremadamente exageradas con los gestos del rostro al conversar, dependiendo de su estado de ánimo claro está. Hay aspies que su voz es muy monótona al hablar, así como chicas que hablan más rápido. Me detengo en este punto para hacer énfasis que existen diferencias entre los chicos y chicas Asperger que son importantes de tener en consideración. Las mujeres pueden “camuflar” mucho mejor sus problemas sociales y sortear las dificultades “imitando” conductas sociales que ven en otras chicas, por lo que los demás la ven como “normal”; no sucediendo lo mismo con el varón. Esto no quiere decir que las mujeres no tengamos la misma confusión que los chicos, pues sí la tenemos, y pueden desencadenar en Trastornos Depresivos por no tener un diagnóstico correcto y temprano, debido a que es más difícil detectar el Síndrome en nosotras.
7) Todas las personas con Asperger son matemáticos, científicos o “reyes” de la computación. Por supuesto que no es así, también hay aspies que les gusta el arte (dibujar, pintar, actuar, cantar, tocar algún instrumento). 
8) Un Asperger no puede bailar. Falso. Pese a que tenemos problemas en la motricidad y de coordinación, si un aspie “ama” la danza, se entregará a ello con la misma dedicación que puede tener un científico en sus estudios. No olviden que somos obsesivos con nuestros intereses, y si un Asperger quiere ser bailarín o actor, le dedicará gran parte de su tiempo a lograr lo que se ha propuesto, y generalmente lo que nos proponemos, lo hacemos muy bien y nos destacamos en ello. Cabe mencionar, que esto sucederá siempre y cuando la danza sea de su interés.
9) Las personas con el Síndrome de Asperger son unos “ángeles”. Falso. Cuando se es niño, tanto aspies como no aspies, somos inocentes y carecemos de maldad, esto cambia cuando se es adulto; y al igual que los Neurotípicos podemos adquirir malos hábitos y conductas “impropias” (al fin y al cabo somos humanos). La diferencia es que, independientemente de los errores que podamos cometer, la mayoría somos personas ingenuas y muy confiadas, nos cuesta ver las malas intenciones en los demás, lo cual nos hace “blanco” fácil del engaño, la manipulación y el abuso de algunas personas (aunque después de una determinada mala experiencia, podemos aprender a ser desconfiados con respecto a situaciones que se le parezcan).
10) Las personas con Síndrome de Asperger no pueden tener pareja o disfrutar de una relación sexual. Totalmente falso. Si bien somos personas complejas en nuestro pensar, el tener pareja dependerá de cuanto nos esforcemos en lograrlo y en que dicha persona sea comprensiva con nosotros también. Debemos aprender a conocer bien cuales son nuestras conductas que puedan alejar al sexo opuesto, y en base a ello “trabajar” para mejorar aquello que nos impide relacionarnos bien. El primer paso es comunicar nuestra condición, debemos entender que la otra persona no es “adivina” y no nos podrá comprender si antes no la hemos informado acerca del Síndrome. La pareja de un Asperger debe entender que nuestro actuar “particular” no es por capricho o por falta de amor, que nosotros tenemos sentimientos, pero no sabemos como expresarlo en algunas ocasiones debido a nuestra rigidez mental. En cuanto al sexo, al igual que las personas no aspies, hay quienes lo disfrutan y quienes no. No es determinante de nuestro Síndrome.
11) Las personas con Síndrome de Asperger no se ríen ni cuentan “chistes”. Falso. Un aspie puede tener sentido del humor, es un aprendizaje que se puede desarrollar en el tiempo, con los años vamos entendiendo algunos chistes (hasta de doble sentido a veces). Ser aspie no es sinónimo de ser amargado ni antipático, quizás algunas bromas no nos causan “gracia”, pero es porque no la entendemos, y nos cuesta diferenciar cuando se está hablando en “serio”, de cuando alguien “bromea”. Además, los chistes que pueden resultar graciosos para la gente que nos rodea, a nosotros no nos hacen ninguna gracia, y lo mismo puede suceder en situación inversa.
12) Todas las personas con Asperger deben hacer dieta libre de gluten y caseína al 100%. Falso. No hay estudio científico confiable que compruebe esa aseveración. Esa teoría viene del famoso “intestino permeable” y lo que sí puede ser cierto es que en algunos casos el autismo y el Asperger pueden ser concomitantes con la enfermedad celíaca, en cuyo caso sí amerita una dieta estricta.
En conclusión, las diferencias no son malas sino que ayudan a enriquecer la condición humana. Ser diferente no significa ser menos, tal como existen personas con distinto color de piel, altura, peso, también existen personas con una condición neurológica distinta. Y entre personas con este Síndrome las diferencias también están presentes y no por eso dejamos de ser Asperger. Si esperan ver que todos los aspies seamos idénticos entre sí, hay una sola explicación para ello: Aún no conocen realmente lo que significa vivir con el Síndrome de Asperger”.
PAOLA ARQUEROS
Publicado originariamente en FUNDACIÓN AMASPERGER CHILE

sábado, 24 de mayo de 2014

5 Estrategias para explicar el autismo a un niño con autismo



Este post está escrito por Celina Miller. Celina es una escritora, abogada, profesora de yoga, músico y madre de tres hijos - uno de los cuales con el Síndrome de Asperger. 



Hace varios años, mi hijo fue diagnosticado con el Síndrome de Asperger. Nuestro neuropsicólogo pediátrico sugirió que esperamos para hablar de ello con nuestro hijo, que entonces tenía casi ocho años. Alrededor de un año pasó antes de que tuviéramos una sólida comprensión de Asperger como un trastorno del espectro autista; y cuando nuestro hijo creció, ya había oído las palabras "autismo" y "Asperger" y comenzó a hacer preguntas. 

Llegó el momento en que sentí que mi hijo y yo teníamos que tener una conversación de corazón a corazón acerca de Asperger, autismo y lo que significó para él y nuestra familia. Después tuve conversaciones similares con mi hijo menor neurotípico. He aquí algunas estrategias que he utilizado para mi conversación que pueden ayudarte cuando estés listo para hablar sobre el autismo.

1. Con asesoramiento profesional. 
No trates de reinventar la rueda. Es probable que tu hijo no es el primero que se ha diagnosticado por su médico o especialista. También es probable que su profesional elegido ha ayudado a muchas familias a explican el autismo a un niño que ha diagnosticado. El pediatra y el equipo le puede dar consejos sobre cómo abordar el tema y darle algunos buenos temas de conversación. Su médico conoce a su hijo personalmente y puede ayudar a responder a las preguntas que la próxima vez que usted tenga una cita. Otra buena idea: Configurar una cita específica para tratar el autismo con su hijo. No hay sentido en ir solos aquí. La ayuda con esta conversación delicada e importante es la clave.

2. El tiempo lo es todo. 
Sé selectivo y deliberado sobre el momento de tu conversación. Elija un momento en la vida de su hijo que es probable que sea menos estresante - como el verano cuando no hay escuela. Además, evita los cumpleaños, los días de fiesta importantes o las vacaciones. Permite que los momentos especiales permanezcan especiales y no interrumpidos con esta primera conversación.

3. El éxito depende de la preparación anterior.
Ten un plan de juego y prepárate. Haz una lista de preguntas que tu hijo puede hacer y responde a ellas de antemano. Haz tarjetas de nota de los hechos y las estadísticas de autismo; Si no puedes ser capaz de responder todas las preguntas de tu niño inquisitivo, puedes tener algunos ases en la manga que te ayudará a mover la conversación hacia adelante y que el se sienta calmado y en control.

4. Mantén una actitud positiva y tranquilizadora. 
Tú amas a tu hijo y el autismo no va a cambiar eso - asegúrate de informar a tu hijo cómo se siente. asegura a tu hijo que nada ha cambiado entre ayer y hoy. Háblale de personas famosas con autismo o imprime un artículo acerca de un logro por un niño con autismo. Haz que tu hijo se sienta amado, aceptado y que él o ella no está sola. Hazles saber que tienen tu apoyo, de los miembros de la familia, de sus médicos, de sus terapeutas y maestros. Valida sus sentimientos y su encuentro con positividad y entusiasmo.

5. Espera lo inesperado. 
De la misma manera que no hay dos personas con autismo iguales, tampoco lo son sus respuestas hacia esta información personal. Es normal que se sienta seguro acerca de este gran tema y lo que significa para su vida. Por otra parte, tu hijo puede actuar como que a él o ella no le importa. Esta respuesta puede ser verdadera o puede ser una señal de que él o ella no está listo para tener esta conversación - y eso está bien. Si la conversación no funciona la primera vez, dejarlo pasar y espera a otro momento en el que creas que tu hijo puede estar listo. 

TRADUCIDO POR ASPAU.
Fuente: Autism Speaks.

miércoles, 31 de octubre de 2012

Testimonio que cerró la III Jornada Síndrome de Asperger en Alicante. "La revelación" por Janou van Meeuwen


III JORNADA -SÍNDROME DE ASPERGER

-La Revelación – Por Janou van Meeuwen


       Al principio de agosto, Gemma de la asociación Aspali me propuso participar en esta jornada de información sobre el síndrome de Asperger.

Mi primera reacción fue, que necesitaba tiempo para pensármelo antes de dar una respuesta, porque no siempre que deseo hablar de este tema, de lo que vivo, encuentro la forma más adecuada para hacerlo: Decirlo abiertamente o simplemente ocultarlo? Porque al usar las palabras de una forma que para mi es normal, casi siempre provoca un efecto de sorpresa que, a su vez, causa en ocasiones, rechazo.

Finalmente, acepté, porque pienso que tal vez pueda ayudar a todas las personas presentes aquí hoy, otros Aspies, padres de hijos con Asperger, familiares y desconocidos interesados en este síndrome.
También para intentar dar más respuestas sobre el mundo al cual pertenezco, porque en ello, hay diferentes niveles que hacen que mi historia no sea la de todos los Aspies.

________________________________

       Mi nombre es Janou y descubrí sólo en enero pasado, que tengo el síndrome de Asperger, gracias a una amiga, Nani, que por su profesión en psicología con niños con dificultades, tiene una mayor perspicacia en detectar ciertos comportamientos.

En una de nuestras tertulias, y después de haberme observado en varias ocasiones, me aconsejó que leyera el libro de Ramón Cererols “Descubrir el Asperger”, pensando que pudiera interesarme.
Leyéndolo, recibí la mayor revelación de mi vida! Toda la desesperación, confusión y angustia acumulada en todos estos años parecían por fin, tener sentido.

Estábamos en diciembre de 2011 y quería saber más, y después de una búsqueda por Internet y ayudada por Nani, tome contacto con la asociación Aspali en Alicante y obtuve una cita con Gemma. En mi primera entrevista, hablé de mí y de la experiencia que tuve a leer el libro, con el cual me sentí muy identificada. Mi contacto con Gemma y las preguntas que le iba contestando, le hacía efectivamente pensar que podía tener este síndrome. Entonces, decidimos hacerme las pruebas, después de las fiestas, y en efecto, en enero 2012, los resultados confirmaron que sí, soy Asperger, de forma leve.

Desde entonces, muchísimas preguntas y dudas que siempre había tenido, están recibiendo respuesta:
. Porque era la niña que era?
. Porque rechazaba siempre el contacto (físico y visual), también el de mis padres o familiares?
. Porque pasaba todo el rato sola, o con mis mascotas?
. Porque sólo hablaba con desconocidos y no con los niños de mi entorno?
. Porque tantos problemas en relacionarme con otros individuos y no tener amigos?
. Porque tengo tanta sed de conocimientos y preguntas sobre todo y lo que me interesa?
. Y más que nada, porque tanto miedo a perder el control.
La lista es aun más larga, pero no quiero eternizar en ella.

Desde que pueda recordar, siempre he sido diferente de los demás y no me interesaba en ellos porque no me comprendían (y yo, tampoco a ellos).

________________________________

       Antes todo, decirles que nací y crecí en Francia, y según los comentarios de mi madre, fui bastante precoz a la hora de hablar: a los 7 meses ya, pronuncia mis primeras palabras y con 2 años y 1/2, tenía un vocabulario muy rico y estructurado por mi edad, haciendo entonces ya, frases cortas pero estructuradas como “mamá, quiero una galleta” o “el gato está en el jardín”. También, era rápida en hacer mis primeros pasos, tenía unos 9 meses. Al nivel dibujo y escritura, según ella también era adelantada, pero no me sabe decir a qué edad exactamente. Sí que me comento, que antes de ir a la escuela, escribía mi propio nombre en mayúsculas en los dibujos que hacía y que también sabía reconocer unas cuantas palabras cuando las veía escritas. Parecía en todo, una niña precoz!

Después de este paréntesis sobre el desarrollo intelectual en mis primeros años, decirles, que durante mi infancia, al nivel social, me resultaba muy difícil hacer amigos, y tampoco tenía la necesidad de tenerlos. Es más, me asustaba preguntarles si podía jugar con ellos o si querían venir a mi casa: sólo el hecho de que pudieran tocar y buscar entre mis cosas, me horrorizaba! Y, qué hacer con ellos? De qué hablar?

Creo que mis padres nunca se preocuparon de que estuviera sola, porque mi padre sólo pensaba en trabajar (puede que sea Asperger también…), y a mi madre, le contaba que como soy holandesa, de afuera, los niños no querían jugar conmigo. Era la excusa perfecta para no tener que relacionarme con nadie, y aun menos para invitar a nadie a casa. Además tenía todo un mundo imaginario y creativo, en el cual pasaba horas, inventando historias y vivencias con mis juguetes y mis mascotas. No necesitaba a nadie para jugar conmigo.
En la escuela, sufrí mucho de los abusos de otros niños, era el bicho raro, la de afuera, la que hablaba de forma rara, o pedante y no nos entendíamos: ni ellos a mí, ni yo a ellos. La única forma que tenía para defenderme era de coger una rabieta, que me llevó a muchas visitas después de clase con los profesores y con mis padres. Para ellos, era una niña difícil, a veces, algo agresiva, con falta de atención durante las clases, que no participaba lo suficiente y tampoco hacía los deberes según sus gustos.

La edad más difícil fue llegar al liceo, el instituto, donde éramos 40 alumnos por sala. Me permitía esconderme dentro de la masa, pero cada cambio de asignatura suponía un cambio de aula, de profe, y de pupitre en el cual sentarme. Es entonces, cuando hablé con mis padres de mis problemas, por primera vez en mi vida, y se dieron cuenta que necesitaba un lugar más íntimo para estudiar, donde los profesores tendrían más tiempo y espacio para dedicarme. Decidimos cambiarme a otro liceo, a un instituto en el medio de la campiña francesa, en plena naturaleza, donde poco a poco, y también por primera vez, aprendí a relacionarme con mis congéneres. Era todavía la rara, pero lo éramos todos un poco, por venir de pueblos, y finalmente, hice mis 3 años de bachillerato allí, como estudiante interna.
Sí interna (solía ir a casa los fines de semana), y me costó bastante al principio, pasar la barrera de la angustia por el cambio, pero por fin tenía mi habitación, donde entrar se podía sólo con mi llave o con mi autorización, donde podía estudiar a mi manera, pero también crear mis textos, dibujos y reflexionar con toda tranquilidad. Era mi espacio, y sólo el mío! No obstante seguía con mis problemas personales: durante esta época (y durante años) sufrí trastornos de la alimentación, conocidos como la bulimia y la anorexia, trastornos que al menos me permitían tener un control sobre mí misma.

Nunca fui buena estudiante, nunca obtuve resultados extraordinarios (sólo en idiomas), pero aprobé todo con la nota suficiente para pasar de curso y obtener el bachillerato. Lo vivía como un tramo que se debía pasar, sólo como un tramo, sin más interés por ello, ni tampoco en cómo se daban las asignaturas.
No que era una “listilla”, pero era como en las matemáticas, veía el resultado, siendo incapaz de hacer el desarrollo lógico para llegar a la solución! O en historia, los personajes y las épocas cambiaban, pero los acontecimientos se volvían a repetir. Ante tal evidencia, para qué aprender historia? El periodo escolar me resultó realmente muy aburrido!

Después del liceo, me fui a la universidad, a estudiar filología alemana e inglesa, ya que se me daban bien los idiomas. Lo dejé al cabo de un año, porque no encontraba el nivel suficiente para motivarme o seguir interesada en ello y decidí, con el acuerdo de mis padres, tomar un tiempo sabático, y me puse a trabajar. No sin problemas, pero lo estoy haciendo desde más de 17 años y al fin y al cabo, es como si hubiera encontrado mi camino!

Trabajar, me permitió vivir por mi cuenta y encontrar mi espacio, aunque seguía teniendo los problemas de trastornos psicológicos y alimenticios.
Al principio, siempre estaba sola, porque el simple hecho de trabajar en oficina, con mucha gente a mi alrededor, los compañeros, me extenuaba. Llegaba a casa totalmente vaciada, porque relacionarme me cuesta mucha energía ya que tengo que concentrarme el doble para entender lo que se me pide, de lo que se habla, de reaccionar sin meter la pata o utilizar un tono de voz apropiado. Lo peor? Las conversaciones entre compañeros: todavía, los temas triviales me siguen siendo algo absurdo e innecesario.
Pero con los años, he ido adquiriendo una cierta seguridad, aunque siga necesitando algo de tiempo para descifrar lo que para los neurotípicos es intuitivo y natural.

________________________________

       Las situaciones que más me cuestan, son los duelos, cuando una persona conocida o cercana ha fallecido. Me encantaría saber dar consuelo a quien lo necesita y entender por qué lo necesita, me gustaría poder llorar para acompañar al otro, o simplemente llorar, porque a veces, es necesario y hace bien.

Aunque no parezca tener empatía alguna, tengo emociones, pero lo difícil es identificarlas, porque yo veo colores, y estos colores me producen sensaciones raras en el cuerpo, y no siempre llego a descifrar estos colores o sensaciones correctamente. Es por ello, que me cuesta mucho más aún, expresarlas en la forma e intensidad correcta, aunque a los neurotípicos también les pasa, no sólo a nosotros. Tal vez es el grado de conciencia que tengo sobre ello, donde reside nuestra principal diferencia.

En fin, durante mis 36 años de vida, he visitado muchos profesionales, psicólogos y psiquiatras, he recibido muchas medicinas para tratar los diferentes diagnósticos que me dieron: manía obsesiva o compulsiva, depresiva, borderline, bipolar, pero ninguna de estas medicinas me ayudaron realmente. Es más, hasta diciembre del año pasado, estuve en terapia con un psicólogo privado, y me dijo, por lo que él entendía de mis trastornos, problemas y temores, que sólo necesitaba encontrar mi sitio en mi familia, por medio de la constelación familiar. Cuando, en enero, le comenté que tengo el síndrome, se sorprendió y negó que lo tuviera, simplemente, porque los Aspergers teniendo problemas de interacción social, no pueden tener pareja! Entenderán, que no he vuelto a verlo!

Al menos desde hace unos meses, estoy mejorando en identificar mis colores y sensaciones, gracias a las herramientas que recibo en el grupo de ayuda mutua en el cual participo en el centro Aspali. Pero no solo es recibir, espero que mi experiencia, sea también fuente de ayuda para mis compañeros de grupo.

El grupo y las herramientas recibidas me permiten aprender, poco a poco, a lidiar con los reproches abusivos, míos y de los demás, y con la ansiedad que ciertas situaciones me siguen provocando. Al menos, puedo decidir qué hacer con estas emociones, sensaciones, estos colores o mis estados de ánimo. Me hago responsable de aquello que siento y actúo en consecuencia, aprovechando cada una de las oportunidades que tengo, para tratar de mejorar. Y como a cualquiera, a veces me sale bien, a veces me salen mal.

________________________________

       También, he de decir que soy una Aspie un poco especial, ya que he tenido el valor de moverme por la geografía europea en varias ocasiones: de pequeña, de Francia a Holanda y al cabo del año y medio, de vuelta a Francia, obligada entonces por el trabajo de mi padre. De mayor, después de mis estudios, me fui de Francia a Holanda nuevamente, para finalmente venir a España, donde vivo desde más de 8 años en Alicante. Pero ojo! Asegurándome siempre de tenerlo todo organizado al detalle. He tenido muchas ansiedades, miedos y sudores fríos en cada una de mis mudanzas por los cambios que implicaban, pero al final, todo me ha salido bien!
Al día de hoy, puedo decir que haber descubierto que tengo el síndrome de Asperger ha sido como un renacimiento, una nueva vida que me ha sido brindada: A donde las puertas se me cerraban al paso, ahora se me están abriendo y puedo por fin aprender a conocerme mejor. Mi Asperger y yo estamos avanzando, a veces, retrocedemos, pero estamos encontrando soluciones juntos, y siempre quedaran lugares donde es mejor que él, no entre, ni opine. Superamos, paso por paso, los obstáculos y barreras que tengo, vamos avanzando en este nuevo mundo, que me llena de luces que me ciegan, de sonidos que me irritan (odio los ruidos metálicos, el tic-tac de un reloj cuando no consigo el sueño, el hablar muy alto de la gente), de situaciones, en las cuales, tengo que mirar hasta 2 veces para ver lo que hay realmente, de las conversaciones, en las cuales, tengo que escuchar 2 veces para entender de lo que se habla y contar hasta 10 para dar mi opinión o simplemente contestar.

En reuniones sociales, estoy aprendiendo a ser más cordial, sociable, intento a hablar de cosas irrelevantes para mí, tomando riesgos en preguntar cómo le va a la persona frente a mí, intentando interesarme por los temas de conversación, aunque en cuanto hay más de 4 personas, todo se me hace demasiado inseguro. Entonces, mi Asperger hace que vuelva al silencio, a la ausencia y termino por apartarme de la realidad de los demás.
Estoy aprendiendo de mis errores, pues soy consciente que no siempre somos comprendidos. Mis expresiones directas, a veces ácidas o prosodiales pero siempre sinceras, pueden molestar y he entendido que la gente prefiere oír una mentira que les agrade en vez de una verdad evidente que les incomode. Somos muy fieles y leales a la gente más cercana, y no soy mentirosa, aun menos hipócrita, pero sé hoy: esto es, lo que más gusta a la gente.

Después de muchos esfuerzos, la Aspie casi normal que parezco ser, tiene un círculo de amigos que le arropan, le ayudan a ir en la buena dirección, y han dejado de preguntarse porque mis reacciones son las que son. Estos amigos saben que tengo el síndrome de Asperger, porque se los he contado, y ya no se ríen de mi por mi ingenuidad o por mi prosodia que me caracterizaba o porque no he entendido alguna ironía, algún chiste. Ahora se ríen conmigo y reímos juntos!

En amor, la Aspie que soy, ha sufrido mucho, las personas a las cuales me entregué en cuerpo y alma, terminaron rompiéndome el corazón. Nada mejor para minar la confianza en los demás, y en si mismo! También, he conocido la felicidad, gracias a mi pareja de hoy, con quien vivo desde 7 años, porque siempre me ha aceptado como soy, aunque sé que no todos los días han sido fáciles para ella.
Que hayamos descubierto que soy Asperger ha sido toda una revelación para ella también: ya no tiene preguntas sobre mí, o dudas sin respuestas referentes a mis comportamientos, emociones o sentimientos: los va descubriendo al mismo ritmo que yo.

Es una persona extraordinaria. Me da todo el espacio que necesito para estar en mi mundo, todo tiempo que necesito para aprender y progresar, me apoya y me ofrece la pausa necesaria, para hablar de todo lo que me pasa por dentro. Con ella, he aprendido nuevamente a confiar en mí misma, y en el otro. No es importante si lo hago desde las emociones o desde la analítica racional, lo importante ha sido de llegar nuevamente a confiar, de hacerlo.
Más que nada, le agradezco la ayuda incondicional que me brinda cada día en mejorar a mi ritmo la persona que quiero ser. Gracias por estar a mi lado y en mi vida!

A nivel laboral, no siempre utilizo el tono adecuado, para dirigirme a mis compañeros o mi jefe y, soy como un robot: hago lo que se me pide, aunque a veces hago de más, porque en mi punto de vista es mejor. Esto me ha llevado en ocasiones, en situaciones bastantes incómodas, hasta el despido, algunas veces. Pero, antes de dar un ejemplo, no tienen que olvidar que soy una persona que interpreta literalmente lo que se le dice!

Cuando trabajé como responsable de oficina en una empresa de alquiler de coches, mi jefe me decía que tenía que ver la sucursal de la cual era responsable, como mi tienda. Entonces, hice de ella mi tienda, y tome en cuenta todo lo relacionado con el buen funcionamiento de la sucursal, desde la manera más adecuada de limpiar un vehículo, pasando por como recibir y ayudar un cliente, hasta lo económico, para llevarla a los mejores resultados posibles, lo que era finalmente el objetivo. Sólo, sin darme cuenta, tomé unas decisiones que no debían de ser mías, aunque los resultados demostraron que todo era mejor organizado, con mayor eficiencia y menores gastos.
Obtuve mejores precios en el repostaje de la gasolina, mejores precios en los lavados, hasta mejores precios para las reparaciones de vehículos en varios talleres. Desde arriba, vieron la eficiencia con la cual trabajábamos y empezaron por despedir unos empleados porque pensaron que sobraban, y finalmente, por haber olvidado pedir la autorización al responsable de compras y de talleres por los precios recibidos, entré en una relación muy conflictiva con ellos: Me vieron como una trepa, preparada a quitarles el puesto y no les gustó. Me ví despedida de manera improcedente al cabo de 3 años.

Gracias a este ejemplo, como tantas otras anécdotas, me di cuenta de que mis cualidades no siempre son agradecidas y se ven mal interpretadas. No estoy aquí para robarle el pan a nadie, sólo quiero poder hacer el trabajo que se me ordena, de la mejor manera posible. No siempre el trabajo bien hecho es apreciado y genera unos conflictos innecesarios. Creo que nunca podré entender esto!

También, cuando estoy en el trabajo, estoy en el trabajo. No me dejo distraer por nada que no tenga que ver con ello. No podía entender, por ejemplo, las quejas de mi pareja, o el por qué de las discusiones a mi llegada a casa por no haberla llamado durante el día, para saber cómo había ido tal o tal cita médica que tenía, o por no preguntarle sobre cualquier cosa importante que hubiera tenido este día.
Finalmente, gracias al diagnóstico, pudimos hablar sobre estas situaciones y entender de donde viene este trastorno en mi comportamiento, y hago todo lo posible para que no vuelva a producirse. He encontrado una herramienta que, estando en el trabajo, me permite no olvidar ciertas cosas importantes para mi pareja, y aunque parezca infantil, me ayuda a mejorar y reforzar por tanto nuestra relación: la agenda del móvil y con alarma!!!

________________________________

       Para resumir todo lo dicho anteriormente, y a pesar de tener mis particularidades, no me veo tan diferente de los demás. Hemos hablado de mis sentimientos incompletos, de los colores invadiéndome, de mis recuerdos casi olvidados, de mis penas, de mis sufrimientos y de mis ataques de nervios. He descubierto que mi fortaleza nace de mis carencias, y por ello, quiero compartir con ustedes, la alegría y la sonrisa que son mías hoy, para que se deje de ver a mí Asperger como algo feo, raro o destructor. Aunque tenga un sentido excesivo de la justicia y de la verdad, seguro que algunos de ustedes neurotípicos también.
Tengo mi mundo interior, y ¿Quién no lo tiene?
A veces, me seguiré sintiendo observada por los demás, pero seguro que algunos de ustedes también.
Y seguiré metiendo la pata, pero quién no lo hace?
Aunque mi vida sea más complicada que la suya, es mi vida, y yo soy quien la tiene que caminar, como siempre lo he hecho hasta ahora.
Soy diferente, no mejor ni peor que otra persona, sólo diferente!

Para terminar, decir que creo que nuestras diferencias enriquecen el mundo en el cual vivimos todos, y por ello, quiero compartir con ustedes unas palabras de otro Aspie y poeta, que he descubierto en la Web de la Fundación Asperger Chile: Leonardo “Caracol” Farfán.


Asperger es…

Asperger es pensar distinto, no ser insensible o indiferente, mis tiempos son diferentes.

Asperger no es no querer hablarte, es no entender cómo o de que hablarte, es ser directo, simple y sincero aunque incomoda a otros.

Asperger es estar eufórico de alegría por dentro, sin demostrarlo por fuera, pero alegre al fin y al cabo.

Asperger permite en mi silencio pensar y crear, creer y crecer…en silencio, que aunque no creas me encantaría contarte.

Es más que saber las capitales, hacer filas de autos, seleccionar objetos o cálculos, palabras favoritas o rutinas especiales.

sábado, 29 de septiembre de 2012

Viviendo con Asperger

Esta es la historia de Nicolás, un adolescente con Síndrome de Asperger. Contada por sus padres y Ernesto Reaño, psicólogo clínico especializado en el tema.

miércoles, 6 de junio de 2012

Testimonio de la madre de una niña con Síndrome de Asperger

Testimonio de Ada Ramírez Bou en la Jornada Asperger, Inclusión y Desarrollo Personal, que se celebró en el Centro Cultural de Mislata (Valencia), el 26 de mayo de 2012. Ada habla como madre de Julia, niña diagnosticada de Síndrome de Asperger desde una edad muy temprana, y de sus problemas en el ámbito escolar.

miércoles, 30 de mayo de 2012

LOS TALLERES EN ASPALI. Aurora Garrigós.

El verano pasado me ofrecí voluntaria en Aspali para ayudar a otros padres a aprender y utilizar las estrategias o historias sociales que sus hijos pudiesen necesitar.
Como muchos sabéis, no soy profesional. Soy simplemente una madre que ha aprendido a llegar hasta su hijo y a utilizar las herramientas de las que disponemos hasta ahora para ayudarles.

Accede al Blog de Aurora Garrigós para leer la información completa: http://ayudandoamihijoacomprenderelmundo.blogspot.com.es/2012/05/los-talleres-en-aspali.html?spref=fb

martes, 22 de mayo de 2012

El Día a Día de un Chico con Síndrome de Asperger. Aurora Garrigós.

Aurora Garrigós nos presenta este trabajo que realizó para su hijo, que aunque es muy personalizado, puede aportar ideas de como ayudar a un Asperger en sus dificultades diarias.

domingo, 6 de mayo de 2012

¡5 razones por las que las madres de niños con autismo son geniales!

Las palabras que te cambian la vida: «Tu hijo tiene autismo». Esas palabras vinculan a las madres de una forma que otras no pueden entender. Porque el autismo supera todas las  barreras sociales, económicas y culturales, existen madres de niños con autismo en países de todo el mundo y abarcan cualquier clase social. He conocido madres de niños con autismo vía Facebook, en reuniones de apoyo para el autismo y hasta en el colegio. Algunas son conocidas, y a otras me siento orgullosa de poder considerarlas amigas íntimas. Me asombra su amor hacia sus hijos y familias, y me siento inspirada por ellas continuamente.
Desde organizar grupos de apoyo hasta defender los derechos en nombre de sus hijos, estas mujeres son apasionadas, intrépidas y una fuerza a tener en cuenta. Cuando miro a las madres de niños con autismo que conozco, es sencillo encontrar similitudes a pesar de sus diferencias. Así que, mis queridas madres de niños con autismo, aquí os presento mis 5 razones por las que podéis presumir:

1. Sois feroces
En la vida, no hay mujer más feroz que aquella que brota para proteger a sus hijos. Ya sea en temas de salud o educación, las madres de niños con autismo están muy al corriente de lo que les sucede a sus hijos, tanto malo como bueno. Son amantes de ayudar a sus hijos y apoyarse mutuamente. Estas «madres luchadoras», como a veces se las llama, pelean por servicios, el derecho de sus hijos a recibir una educación apropiada y la libertad de poder tomar decisiones relacionadas con la salud familiar. Buscan hechos, la verdad y a menudo ponen a prueba el status quo.
Sentaos en una mesa con las madres de niños con autismo y las escucharéis compartir historias de guerra. Puede que entremos solas al combate, pero siempre sabemos que hay otra madre en algún lugar que ya ha estado allí y puede ayudarnos. A través de sus voces y sus conversaciones, escucharéis la implacable devoción hacia sus hijos y familias. A estas insaciables madres no se les toma a la ligera cuando se trata del bienestar de sus hijos, ni deberían serlo.
Así que tanto si estoy de acuerdo con otra madre de un niño con autismo sobre un tema en particular, como si no lo estoy, les doy todo mi respeto. Ella lucha en su propia batalla. Vive su propia vida. Protege a sus hijos y su familia. Llámalo fiereza. Llámalo como quieras. Pero nunca subestimes a una madre de un niño con autismo. El autismo nunca deja nuestra familias, y nosotras nunca dejamos a nuestros hijos desprotegidos.

2. Tenéis fuerza interior
A pesar de que las madres de niños con autismo a menudo nos centramos en cómo el autismo ha cambiado nuestras vidas, fácilmente reconocemos y admitimos la fuerza que este camino nos ha proporcionado. Como bien expone el dicho, aunque no sé si estoy muy de acuerdo, «lo que no nos mata, nos hace más fuertes». Sí, algunas veces el autismo hace a las madres unas personas más fuertes. Pero también puede destrozarlas en lo más interno de su ser. El autismo tiene la propiedad de endurecer hasta la más suave de las almas. Vivimos la vida llena de estrés, normalmente en un estado de «lucha o huida». Pero, seas cuales sean las emociones que les ocupen, las madres de los niños con autismo aprenden a unirse y hacerse más fuertes, porque esa es la forma en que nuestros hijos nos necesitan.
Las madres de niños con autismo sabemos que aún quedan muchas batallas por delante: con colegios, médicos, compañías de seguros, el gobierno, la intolerancia, etc. Nunca sabremos quién, directa o indirectamente, atacará a nuestros hijos o intentará hacerles algún daño. Como soldados listos para la batalla, levantamos nuestros muros emocionales para protegernos del dolor. Vestimos nuestra armadura sin saber qué enemigo nos atacará cada día. Y aún cuando ganamos una pequeña batalla, como tener una reunión del Plan Educativo Individualizado con éxito, sabemos que la guerra no ha terminado. Por eso disfrutamos de nuestro tiempo con nuestra familia y amigos, pero las barreras que hemos construido a nuestro alrededor nunca se desvanecen por completo. Porque sabemos que en cualquier momento puede pasar lo inevitable y volveremos a estar batallando una vez más. Eso es por lo que las madres de niños con autismo somos, a menudo, de las mujeres más fuertes que conozco.

3. Sois más listas que el hambre
Una vez que obtienes un diagnóstico, pronto descubres que necesitas ser directora general, médico, abogada y profesora, todo a la vez. Aunque puede que esté exagerando un poco, hay algo de cierto en mi afirmación. Las madres de niños con autismo a menudo llevamos a cabo la coordinación del equipo del niño y tomamos decisiones importantes casi todos los días.
Muchas madres se ven forzadas no solo a aprender lo que autismo significa en el caso de su hijo, sino también a pasar horas leyendo sobre las últimas investigaciones en autismo. Si se pretende que estemos de acuerdo con las recomendaciones de los médicos, debemos ser educadas en esas materias que conciernen a nuestros hijos. Sentaos en un grupo de apoyo y escucharéis discusiones sobre tratamientos bio-médicos e intervenciones, medicaciones, problemas de sueño, dificultades de motricidad de precisión, sensibilidad, habilidades sociales curriculares, etc.
Una vez que tu hijo entra en el sistema educativo, las madres de niños con autismo comienzan a ser plenamente conscientes de que deben comenzar a aprenderse las leyes que rigen los sistemas escolares. Si los padres quieren asegurarse de que sus hijos reciben una educación pública adecuada y gratuita, es imprescindible que aprendan cuáles son las leyes básicas de la educación especial y cómo afecta a sus hijos. Algunas de estas madres defensoras que he conocido podrían enfrentarse de igual a igual con los mejores administradores de la educación especial y obtener la enseñanza que verdaderamente se merecen y es apropiada para sus hijos. Y cuando las madres de los niños con autismo no saben qué hacer, siempre conocen otra madre que estará encantada de ayudarlas y encontrar un abogado o defensor.
Educadas, insistentes, inteligentes. Las madres de niños con autismo no pueden permitirse el lujo de ser otra cosa. Y aún hoy, continúo impresionada por estas madres que lo hacen todo para ayudar a sus hijos.

4. Nunca dais nada por sentado
La habilidad para comunicarse, montar en bicicleta, mecerse en un columpio, nadar, comer lo que se quiera o tener una amistad. Todo esos son hechos significativos y actividades que muchos padres dan por sentado. En cambio, los padres de los niños con autismo no pueden permitirse estos privilegios. A lo mejor nuestros hijos llegan a montar en una bicicleta por sí mismos. O quizá no. Con ayuda, tal vez nuestros hijos aprendan a crear y mantener una amistad. O puede que nuestros hijos no tengan amigos y tengamos que luchar para ayudarles con las habilidades sociales y la amistad. Cualquiera que sea el objetivo a alcanzar, las madres de los niños con autismo no dan por sentado las pequeñas cosas.
Durante la vida de nuestros hijos, las metas conseguidas se convierten en un milagro a celebrar, no simplemente una nota en la lista de un médico. Las madres de los niños con autismo viven el presente y se alegran por los logros que para otros son más sencillos. Recuerdo decirle a mi propia madre: «Me gustaría que tan solo pudiera decirMamá’». Tan básica es la necesidad de comunicarse, pero a veces tan remota que sólo podemos ver un destello de la misma. Y ahora, que mi hijo puede decir Mamá, muchas veces al día, sé cuán agraciado es poder hacer algo todos los días que muchas personas dan por sentado.
Aprecio. Gratitud. Agradecimiento. Realmente ninguna de estas palabras puede expresar los sentimientos de alegría que sentimos cuando nuestros hijos alcanzan sus triunfos. Y probablemente es por esa razón por la que estas madres no necesitan que se les recuerde que se detengan para apreciar ciertas cosas. Viven el autismo y nunca olvidan el no dar las cosas por sentado, aprenden día tras día de sus hijos.

5. No conocéis fronteras cuando se trata de amor
Las madres de los niños con autismo aman a sus hijos más allá de las palabras. A menudo oiréis a madres decir que a pesar de que no les gusta el autismo, aman a sus hijos. Y es verdad. No importa cuál sea el comportamiento o las dificultades, estas mujeres expresan abiertamente su profundo amor de ser madre y cuánto quieren a sus hijos con autismo.
Las madres de niños con autismo suelen recorrer grandes distancias de sacrificio emocional, financiero y de otras índoles, para ayudar a sus hijos a progresar. Sabemos que no hay mucho margen para cometer errores. Nuestros hijos realmente comienzan con desventaja por lo que a menudo sentimos el deseo irresistible de conseguirlo todo a la primera.
Las madres de niños con autismo que conozco aceptan a sus hijos por lo que son y a pesar de ello nunca dejan de ayudarles a alcanzar sus objetivos. El amor verdadero es paciente y amable, y no existen fronteras ni condiciones.

Amor es... criar a un hijo con autismo.

Madres por una causa
Lo más curioso en este artículo es que estaba pensado para el Día de la Madre. Pero, habitualmente, el mes de mayo está lleno de actividades de fin de curso para mis hijos, por lo que no pude sacar tiempo para escribirlo. Y aunque este tributo a las madres de niños con autismo llega unos meses tarde, ellas han de saber que son especiales durante todo el año.
Muchas madres de niños con autismo afrontan retos cada mes con elegancia y se apoyan mutuamente de un modo que jamás había visto. Cuando una de nosotras cae, como ocurre a menudo, estas mujeres están siempre ahí para ayudar a levantarse, restar importancia a lo sucedido y ayudarnos a seguir nuestro camino. No hay palabras para describir esta hermandad de autismo pero siento que probablemente todas hemos cambiado a partir del diagnóstico. ¿Somos mejores? Quizá sí, quizá no… dependiendo del día o a quién le preguntes. A veces somos fuertes. A veces nos rompemos. Somos luchadoras y protectoras de nuestras familias e hijos.
Al final, las madres de niños con autismo me inspiran para ser una mejor persona, para tratar de hacer el mundo un lugar mejor para nuestros hijos. Para continuar la pelea. Para conseguir avanzar un día más, un mes, un año. Cuando me siento lo más mínimamente triste sobre algo, encuentro fácilmente otra madre con un hijo con autismo que me da fuerza. Puede enseñarme el camino para ayudarme a luchar en una nueva batalla. Puede subir mis ánimos y mostrar una comprensión que solamente las madres de niños con autismo dan. Sí, realmente, ¡son fantásticas!.

*Septiembre puede ser un mes duro para aquellos padres de niños con autismo que están empezando el colegio. Así que, si conoces una madre con un hijo con autismo que te importa, hazle llegar estar artículo ¡para recordarle lo especial que es! No hay necesidad de que sea mayo para celebrar el hecho de ser Madre. :)


Fuente original: http://www.psychologytoday.com/blog/autism-in-real-life/201108/5-reasons-why-autism-moms-rock
 Published on August 31, 2011 by Kymberly Grosso in Autism in Real Life
Traducido por Silvia I. Quirós.

lunes, 23 de abril de 2012

Carta de una estudiante universitaria con Síndrome de Asperger

Me llamo Amaya Marquina de Vidania, tengo 21 años y desde los 12 estoy diagnosticada con el Síndrome de Asperger con una minusvalía reconocida de un 33%.
En la actualidad soy estudiante de tercer curso de Veterinaria en la ULPGC , domino el idioma Inglés y un poco de Alemán. Llevo matriculada en esta carrera desde hace 4 años y par...a poder acceder a la misma necesité un 7,05 de nota. Decir que me encanta mi carrera.
Desde que tenía 3 años y empecé en preescolar he tenido muchas dificultades, de distinta índole para llegar a donde hoy me encuentro. Eso no quiere decir que en la actualidad carezca de las mismas. Sigo teniendo dificultades pero he aprendido a afrontarlas con una mayor madurez. Se que soy Asperger que antes lo desconocía, y por ello no me siento mal, al revés conozco mejor mis carencias y también mis puntos fuertes, al fin y al cabo ¿quién no tiene puntos débiles?.
Mis mayores problemas en el ámbito estudiantil se han centrado siempre en no poder desarrollar las capacidades sociales propias de la edad así como la incomprensión de las personas y aquí incluyo tanto a profesores como alumnos.
Yo quería tener amigos pero no sabía como. Por eso siempre estaba sola en los recreos y tampoco nadie acudía a mí. Quise acercarme pero lo hacía mal. Pedía jugar con ellos pero no me dejaban. Con el tiempo la cosa fue a mayores sufriendo tratos vejatorios y acoso escolar tanto físico como psicológico, incluso en Bachillerato. Durante esta etapa cambié de colegio en tres ocasiones y si por mi hubiera sido, habría dejado de estudiar en 2º de Bachiller. Gracias a mi padres y terapeutas no lo hice.
Por otro lado, los profesores tampoco ayudaban nada. Me exijían lo mismo que a los demás sin ningún tipo de adaptación curricular y entre otras cosas, debido a mis problemas de psicomotricidad, tomar apuntes para mí era un calvario y difícilmente podía terminar los exámenes. Cuando mis padres se reunían con ellos no sabían de lo que se les hablaba y, a posteriori, tampoco hacían nada o muy poco por enterarse. No estaban preparados para tener en clase a una alumna con mis dificultades. Muchos de ellos en esas reuniones decían que no habían notado nada raro en mí. Claro, simplemente se fijaban en los resultados de los exámenes, que por otro lado, si hubiera tenido la atención adecuada pudieran haberse mejorado.
Y se preguntarán, ¿en esta situación, cómo se pudo conseguir un 7,05 para entrar en Veterinaria?. La respuesta es: con profesores particulares y no saliendo de casa. Como no tenía amigos, ni nadie me invitaba a sus cumpleaños, etc. etc., o salía con mis padres o estaba estudiando en casa. Así lo conseguí, ¿un poco triste no?. Hay que decir, que en la PAU me pude examinar en un aula aparte con otros alumnos discapacitados. Me vino muy bien ya que eramos pocos –particularmente las multitudes me estresan- y además contamos con algo más de tiempo para su realización.
Para esta etapa de la educación de preescolar hasta Bachillerato yo pediría a las autoridades competentes el diseño de una formación específica tanto para alumnos como para profesores de una forma seria en la que se enseñe la importancia del respeto hacia las personas y no nos sintamos discrimados por el mero hecho de ser diferentes. Si nosotros no sabemos hacer amigos nos pueden ayudar a conseguirlo. Para mi un amigo era un simple compañero de clase que no se metiera conmigo.
También pediría las adaptaciones curriculares pertinentes, exámenes orales y entrega de apuntes si fuera necesario, etc. etc., En definitiva , en base a las necesidades específicas de cada uno, pues no todos los Asperger somos iguales, y con la información que posea el profesor, marcar las pautas necesarias para conseguir la integración de la persona y que esta logre los objetivos que se pretenden, todo ello en un ambiente, digamos de normalidad.
En la Universidad, es totalmente diferente. Se supone que las personas tienen madurez y no me he sentido maltratada. Las dificultades existen pues sigo sin tener amigos, pero converso con mis compañeros y profesores con un ambiente de cordialidad.
Existe el Servicio de Asistencia Social que me ayuda mucho ya que además de haber publicado una Guía de Orientación sobre alumnos con Discapacidad en la que se habla específicamente sobre el Síndrome de Asperger, a principios de curso convoca a todos los profesores que no me conocen y que me van a dar clase a una reunión en la facultad para hablar sobre mis carencias, recomendaciones y posibles formar de paliar aquellas. Si alguno no asiste se le envía la guía por lo que todos quedan informados.
Es verdad que unos son más receptivos que otros pero todos intentan ayudar en la medida de sus posibilidades. Dispongo de lo que no tenía anteriomente (tutorías, más tiempo en exámenes, posibilidad de efectuarlos oralmente, hacerlos en papel pautado, recomendaciones sobre apuntes y bibliografía, etc. etc.) y como ya llevo 4 años, los profesores me van conociendo y saben de mis carencias por lo que no hay que estar repitiéndoles siempre lo mismo. Hay algunos que sin haberme dado clase todavía se han enterado por otros de mi problema con lo cual me facilita la labor.
Un hándicap con el que me encuentro dadas mis dificultades sociales es la realización de trabajos en grupo. Al principio me costaba muchísimo, ahora y a pesar de que hay profesores que me dejan efectuarlos sola, procuro llevarlos a cabo con otros, pues comprendo la importancia que tiene para el futuro laboral y mi propia madurez, el trabajo en equipo.
En el ámbito universitario y a pesar de las ayudas con las que se cuenta, pediría a las autoridades que se involucren y conciencien aún más ya que hay mucho por hacer.
En primer lugar y al igual que en la etapa anterior, es fundamental el conocimiento por parte del profesorado y su sensibilización al respecto mediante acciones encaminadas en esa dirección.
Por otro lado, deben saber como percibimos los Asperger las cosas y explicarnos muy bien que es lo que tenemos que hacer para conseguir el aprobado en las distintas asignaturas ya que la Universidad es un mundo para nosotros dado la complejidad de tareas como clases magistrales, trabajos, seminarios, prácticas, parciales, finales, etc., etc. Normalmente somos desorganizados con lo cual agendar todo esto y llevarlo a cabo no es una tarea fácil, por eso, la claridad es imprescindible.
Sería muy importante conseguir mentores que de alguna manera tutelaran al alumno en sus estudios y organización de los mismos y a la vez, le ayudaran a integrarse personalmente junto al resto.
Por supuesto, que continúen ayudas como las indicadas anteriormente en cuanto a más tiempo en exámenes, más tutorías, papel pautado, consecución de apuntes, etc. etc.
Para acabar, indicar que tiene que existir una verdadera voluntad política para poder llevar a cabo los proyectos mediante los cuales se pueda atender a los estudiantes, no sólo con Asperger sino también con otros trastornos del espectro autista. Es imprescindible dotar a esos proyectos con los medios humanos y económicos que fueran necesarios, ¿qué hubiera sido de mí si mi familia no hubiera podido pagar profesores particulares y terapeutas? ¿dónde estaría ahora?

martes, 7 de junio de 2011

Asperger: otra manera de ver el mundo.


Un joven argentino cuenta cómo es su vida con el síndrome de Asperger. Se deja claro que el síndrome confiere otra manera de ver la realidad pero no es una enfermedad.


sábado, 28 de mayo de 2011

Asperger en Lanzarote

En la noticia que traemos hoy se cuentan las experiencias de algunos jóvenes Asperger en Lanzarote. Hay momentos de verdadero terror contados por los padres donde podemos ver cómo los jóvenes con Asperger debido a su dificultad para procesar la información social piensan que son sus amigos las personas que les hacen daño.

Menos mal que con la actuación de los padres y la de los psicólogos es posible que se pueda ayudar a estos jóvenes a integrarse socialmente.